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17474 Torroel la de Fluvià . Tel. 678 655 381 . medinetha@gmai l.com . www.medinetha.com
Die Passion Christi von
Ávila hat ihren Ursprung
im Jahr 1540. Die Karwoche ist
voller Emotion, Meditation, Buße,
Erhabenheit, Glauben, Tradition,
kirchlicher Musik, Wehmut und
Besinnlichkeit. In unvergesslichen
Bildern wird Jahr für Jahr die Ges-
chichte von Sünde, Vergebung,
Verehrung und Auferstehung in
den historischen Gassen gelebt.
Ein Ereignis, das auch international
immer größere Beachtung findet
und Gläubige und Touristen glei-
chermaßen begeistert.
tambores, el inalterable paso
de los costaleros, el silencio
contenido. Iglesias, palacios, casa
solariegas, calles estrechas, se lle-
nan de sentimiento transmitiendo
una vibración especial a todos los
presentes. Una historia llena de fe,
them on Good Friday and
finishing on Easter Sunday,
covering every day of the week,
even some of themwith two or three
parades. Thirty eight images and
large group of sculptures, curved by
great sculptors, accompanied by
centennial penitential fraternities,
which retain their primitive roots in
the pure Castilian feel, represent,
in the cobbled streets , the Passion
of Christ, following with an old tra-
dition, whose origin was in 1540,
when the “Ilustre Patronato de la
Santa Vera Cruz” (Distinguished Pa-
tronage of Santa Veracruz) organ-
ized the first of the parades that
initiate the wide history of those
that form nowadays Easter in Ávila,
where austerity, meditation, silence
and the beautiful framework where-
by the processions walk, make an
Easter worthy to behold for the faith-
ful who gather, by thousands, on
que se hace corpórea en espec-
taculares pasos procesionales de
gran valor. El Cristo de la Ilusión,
el Cristo de la Agonía, Jesús de
Medinaceli, Nuestra Señora de la
Esperanza, la Virgen de las Lágri-
mas... innumerables tallas del siglo
XVI. Obras inmortales de maestros
escultores de la gran escuela cas-
tellana que han sabido reflejar, en
los gestos, toda la expresividad
de tan sublimes momentos. Proce-
siones centenarias salen al paso
en movimientos ondulantes, pero
siempre firmes. El Cristo de las Ba-
tallas, que con el fuego de sus an-
torchas ilumina la madrugada del
Jueves Santo. La «Borriquilla» del
Domingo de Ramos, inicio de la
Semana de Pasión.
El esfuerzo de todo un pueblo y
de la Junta de Semana Santa han
hecho de la Semana Santa abu-
lense todo un acontecimiento para
ver y sentir. El lento caminar de pa-
sos y cofrades, los anderos y cos-
taleros que portan los pasos a los
sones de impresionantes bandas
de música, la sombra de Crucifi-
cados y Nazarenos reflejados en
la muralla, las velas y faroles de los
cofrades, el canto del Miserere, el
encuentro entre Jesús y su Madre
a las puertas de la catedral en la
noche de Lunes Santo, el Vía Ma-
tris con sus lecturas en diferentes
plazas de la ciudad, el Vía Crucis
alrededor de la muralla con más
de diez mil fieles acompañando
al Cristo de los Ajusticiados en la
madrugada del Viernes Santo, ha-
cen de la Semana Santa de Ávila,
una Semana Santa especial, de la
que se dice que hay que contem-
plar todas sus procesiones puesto
que cada es distinta a la anterior y
a la siguiente.