Page 32 - web costa

Basic HTML Version

32
bemerke ich im Augenwin-
kel, wie sich etwas grell
Grünes zurück ins Gras schleicht.
Noch eine Schlange? Aber in
dieser Farbe? Ich bleibe still ste-
hen, warte, rühre mich nicht. Eine
Mücke nutzt die Gelegenheit
zu stechen. „Wie gut, dass es
keine Anopheles Mücke, Über-
trägerin der Malaria, mehr sein
kann“, denke ich. Im 19. Jahrhun-
dert gab es sie hier noch. Heute
sind die Reisfelder zum Glück frei
von solchen oder anderen Krank-
heitsüberträgern.
Wieder einmal wird meine Ge-
duld belohnt: eine wunderschöne
Smaragdeidechse wagt sich aus
ihrer Deckung. Gut, dass mich nie-
mand sieht, denn mir klappt we-
gen ihrer Schönheit der Kiefer run-
ter. Leider genügt das jedoch, sie
zur Flucht zu bewegen. Ich setze
mich, warte. Warte. Warte. Ge-
rade will ich aufstehen und weiter-
gehen, da kommt sie wieder, aus
einem Baumstumpf gekrochen.
Unzählige Schüsse prasseln auf
sie nieder. Meine Kamera läuft
heiß. Die Eidechse posiert schein-
bar gern für mich.
voladores, especialmente
abejas y avispas. Cuando
un abejaruco ha pinzado un in-
secto grande con su pico largo y
algo curvo lo lleva a su posadero
y allí lo golpea hasta que está
completamente muerto – algo que
a veces incluso se puede oír. En la
época de apareamiento los ma-
chos continuamente alimentan las
hembras con abejas hasta que és-
tas estén dispuestas a aparearse.
También hay otra ave hermosa
que visita estas tierras en su vuel-
ta de África, la carraca europea,
pero hoy no quiere aparecer nin-
guna ante mi cámara.
Todavía estoy admirando el abe-
jaruco cuando me doy cuen-
Maren Wulf
Schriftstellerin und Naturfotografin
Studium Amerikanische &
Englische Literatur sowie
Biologie in Kiel und Berlin
Ausbildung zur Fotografin
in Cape Town
Ausstellungen von Naturfotos
in Berlin u.a. deutschen Städten
Bisher vier Romane veröffentlicht,
alle im Süden Afrikas spielend:
«Der hölzerne Leopard»,
«Der Schmerzfresser, Eine Liebe
in Kapstadt»,
«Im Auge der Löwin»,
«Spuren des alten Pavians»
Zu beziehen unter:
www.Amazon.de oder direkt über
das Impressum der
Website
www.maren-wulf.de
Smaragdeidechse
Als ich bei Can Guso wieder ins
Auto steige, singt mir auf dünnen
Halmen sitzend eine Grauammer
ihr Abendlied. Wenn das kein ge-
lungener Ausflug war!
ta como algo de color verde
brillante se esconde entre la hier-
ba. ¿Otra culebra? ¿Con este co-
lor? Me quedo quieto, esperan-
do. Un mosquito aprovecha para
picarme. Menos mal que no es un
mosquito del género anopheles,
causante de la malaria. En el siglo
XIX todavía los había aquí. Afor-
tunadamente, hoy los campos de
arroz ya no albergan transmisores
de enfermedades.
Una vez más, mi paciencia se ve
recompensada: un lagarto verde
sale de su escondite. Su belleza
me deja boquiabierta. Pero inclu-
so el movimiento de mi boca es
suficiente para hacerlo huír otra
vez. Me siento, esperando. Espe-
rando. Esperando. Justo cuando
quiero levantarme para seguir con
mi paseo, el lagarto aparece en
un tocón. Tomo un montón de fo-
tos y ahora el lagarto parece dis-
frutar posar para mí.
Cuando llego a Can Guso,
donde he aparcado el coche, un
triguero me canta una canción de
despedida. ¡Qué excursión más
bonita!